lunes, 13 de octubre de 2008

Para empezar.

Como cualquier día, pude haber sido más creativa pero el tiempo no me daba espacio. Las seis de la mañana y era imposible dormir más, sin embargo las fuerza de la gravedad impedía que te levantaras con ánimo de "uuhhh, Universidad". Viernes... ¿qué haces un viernes a las siete y media de la mañana después de haber cumplido tu labor de quedarte una hora y media más en la cama y sabiendo que tienes clase de "Literatura Universal" a las once, que tienes quiz de comprobación de lectura haber si pasaste los ojos con cuidado sobre las copias de la historia de "Tristán e Iseo" y que además estás mamada de leerlas porque te estás metiendo en la historia y crees que tu ex-novio algún día podría buscarte como lo hace Tristán?. Carajo, esta carrera me está volviendo más videosa.

Me conecto a internet, reviso Facebook, espero que ese man todavía figure como "soltero" en su perfil, vuelvo al mío, nada nuevo. Alguien ha comentado una de mis fotos diciendome que de verdad tengo un gran trasero, me detengo y escribo una carcajada y la tan repetida frase, la que repetía él "qué va!". Me desconecto, ya son casi las nueve, me voy a la ducha pensando en qué carajo voy a hacer en la tarde, pero sencillo el tiempo se pasa y ya dirá, ya pasará algo.

Entro a clase, salgo de clase... No hay comentario importantes... Busco a las niñas para montarsela un rato y casi a las dos me voy a mi casa. Antes paso por el supermercado, compro el almuerzo de 3.800 en un Sao y sigo, camino las 5 cuadras faltantes hasta mi casa con una bolsa llena de recipientes de icopor en una mano mientras en la otra llevo mi celular... Lo reviso a cada instante, él pudo haberme llamado.

Agh, va a tocar ir a algún lado!!! -me digo a eso de las 3 de la tarde. Salgo hasta la 19, cojo un bus que dice carrera 15, calle 100. Pago, me siento en un lugar cualquiera, pero cerca a la puerta, por si me paso o debo bajarme muy rápido. Me pongo los audífonos, Manu Chao "eres el componente, el que me falta siempre, y ahora qué, qué vamoa'cer". Centro comercial San Martín, Colegio Camilo Torres, ese man. ¿Ese man? ¿¿¿¡¡¡Carajo, estoy alucinando o de verdad ese man estaba ahí!!!??? Me voy a vomitar, toca descender. En pleno parque Nacional, corro por la séptima hacia el sur... No puede ser, él estaba aquí. Agh, no me voy a quedar con la duda, toca llamarlo... Cuatro timbres... Ese tipo no quiere hablar con usted perra, deje de rogar.

-Aló?
-Hola, acabo de verte y ya no estás!
-Qué?
-Que acabo de verte y ya no estás!
-Como así, dónde me viste?
-En el parque Nacional!
-Ehhmm, ehhh, pues yo, agh, en dónde estás tú?
-En el parque Nacional.
-En que parte.
-Por la séptima. Tú donde estás.
-Espera, es que no te veo.
-Tú donde estás?
-En el Camilo Torres.
-En cuál Camilo Torres.
-Cómo que cuál?
-No te veo.
-Estoy por la séptima, frente al colegio Camilo Torres.
-Ahhhh, pasando el peatonal?
-Si.
-Vienes por mi?
-No
-Si, ven por mi.
-Nooooooo!!!!
-Entonces cruzate el peatonal.
-No, estoy con unos amigos.
-Mhhh, veo. Quieres hacer algo?
-Cómo qué?
-Quieres tomarte un café? Mejor dicho ya voy para allá.
-Si quieres.
-Chao.

Fracaso, fracaso total... ya iba a ser una semana sin decirnos una palabra y la carne débil se salió, en este caso por un celular.

Saludo de beso mejillar, "Muchachos les presento a Marcela" "Hola".
Algunos minutos, "cómo vas"... ignorancia total. Tres palabras en diez minutos. Incomodidad. Será que me voy? Empieza:

-Y qué hacias en el parque Nacional?
-Nada, dando una vuelta (cruel mentira, yo iba para algún lado, tal vez si, estaba dándo una vuelta)
-Y qué vas a hacer?
-Ehmmm, nada, se supone que vamos a tomar un café?
-No, no quiero.
-Quieres hacer otra cosa?
-No, no quiero, tal vez otro día, hoy no.
-Pero tu me dijiste... que si.
-Si, pero no quiero.
-mmmhhh, veo.
-Bueno, me voy a la Universidad (es decir, junto a mi casa)
-Esta bien. Yo seguiré en mi plan de no hacer nada.
-Y por qué no estás en la Nacho?
-Porque allá no hay nadie
-Cómo así, ya no se reúnen los viernes?
-No.
-Te dejo.
-Por qué me dijiste lo que me dijiste la vez pasada?
-Porque lo sentía.
-Agh, tu me confundes!!
-No te confundas!!
-Tenemos que hablar.
-Algún día.
-Cuándo?
-No sé.
-No, ven y planeamos cuándo.
-Agh.

Y se fue.

Qué mas se pudo haber hecho en ese momento que tomar aire, contar hasta diez, cruzar la calle, tomar un bus que esta vez dijera Unicentro y terminar el día con el pelo pintado de rojo. La fiesta de Alejandro, pela'os de la Escuela de Ingenieria, a todos me los imagino en bola y ninguno me derrite, ¡¡¡Qué carajos tiene ese man!!!

-Ahhhh!!! que te hiciste en el pelo!!!! grita una de mis conocidas.
-Tenía plata parce, tenia plata. Respondo.

A las doce de la noche en la casa otra vez.... "Maldita sea!!! no pude haber dicho otra cosa!!! tuvo que haber sido un cafe!!!???

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